15 de julio de 2010

Parecido

Demasiado bella para mis aspiraciones, demasiado altiva. Apenas me permito contemplarla, en la distancia; codiciarla en secreto como se codician las riquezas fabulosas. Busco reemplazos, pantomimas, piezas de ruda madera trabajadas con esmero. La asedio, en ocasiones, pero me abruma, me enoja su piel esquiva, su cuerpo elástico que danza lejos siempre. Cuando me parece vulgar me le animo. Pero todo se revela pronto de otro mundo y mi deseo se viene, como árbol enhiesto talado, al suelo, para que lo hagan leña sus amantes. Con todo me enamora y me pone en una cima de alegría: demasiado lejos, otra vez, de ella. Se parece a una mujer.

1 comentario:

Pilar dijo...

Ahhhhhhhhhhh... Me enamoré. ¿No era ésa la idea?

Te dejo un beso grande y más vale que nos veamos pronto. ¿Me avisás cuando andás por el centro?